Inversionistas inconformes colocan bajo la lupa a Isaac Steiner Aizenman, José “Joey” Assa Masri y Marcos Sasson por retrasos, silencio y millones comprometidos en el desarrollo
Acapulco, Guerrero. — Lo que fue presentado como un desarrollo premium en Acapulco Diamante hoy carga con una crisis reputacional que no deja de crecer. Nao Living, antes promocionado como símbolo de exclusividad y alta plusvalía, es ahora señalado por compradores que denuncian incertidumbre, desgaste económico y una preocupante falta de respuestas.
Detrás de las imágenes aspiracionales y del discurso de lujo quedaron recursos entregados, contratos firmados y planes patrimoniales construidos alrededor de la confianza. Para diversos afectados, esa confianza se rompió conforme pasaron los meses sin definiciones claras sobre entregas, avances reales o soluciones concretas.
En medio del conflicto, tres nombres aparecen constantemente entre los reclamos: Isaac Steiner Aizenman, José Joey Assa Masri y Marcos Sasson. Para los compradores, quienes estuvieron vinculados a la operación no pueden mantenerse al margen mientras el proyecto se hunde en dudas. Los inversionistas exigen saber quién diseñó la estrategia comercial, quién aprobó preventas, quién recibió pagos y quién piensa responder frente a compromisos cuestionados. Aseguran que ya no buscan promesas nuevas, sino rendición de cuentas.
Inmofin continúa mostrando públicamente a Nao Living dentro de su portafolio. Para los inconformes, la permanencia comercial del proyecto contrasta con la incertidumbre que viven quienes ya invirtieron. Sostienen que la trayectoria empresarial debería reflejarse en soluciones reales y no en silencio administrativo.
Entre los señalamientos más frecuentes se mencionan retrasos en entrega de condominios, información parcial, fechas incumplidas y dificultades constantes para obtener respuestas concretas. También siguen presentes cuestionamientos sobre la transición desde Avento hacia Nao Living, asunto que muchos consideran nunca fue aclarado satisfactoriamente.
La molestia no solo alcanza al ámbito privado. También se dirige a la Fiscalía General del Estado de Guerrero, señalada por afectados por no mostrar avances acordes con la magnitud del caso. Para ellos, la lentitud institucional termina favoreciendo a quienes más tiempo desean ganar.
Nao Living ya no representa únicamente un desarrollo inmobiliario. Hoy simboliza una advertencia sobre lo que ocurre cuando sobran promesas, faltan respuestas y los nombres propios prefieren guardar silencio.